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VÉRTIGO

Aventurera del viento, llama traslúcida del alma,
viajera inquieta del pensamiento perdido,
eclipsada por infinitas ausencias y fingida calma,
absorta en meticulosas versiones del olvido;
búscame en el fondo del mar de este otoño confuso
que casi sabe a primavera antigua, lejana pero presente,
en el bosque vivo de castaños y atardecer difuso,
en la profundidad de un amor siempre creciente;
quizá me encuentres bailando incansable
bajo los rayos de plata de la luna de noviembre,
intentando resolver el misterio insondable
de los sentimientos que revolotean desde siempre.
Enigmática locura me envuelve en lienzos tornasolados,
me arrastra hacia inhóspitas parcelas de conciencia
a donde sólo llegan los locos rematados
para los que no halla solución la ciencia.
Silencio. Chus
EDÉN

Remueve el aire el aroma a albahaca
verde y blanco que mis sueños perfuma,
recuerdos de canela en rama,
flor de azahar que en tu pecho destaca
como un radiante rayito de luna,
suave como sábanas de seda en mi cama;
Edén extraviado en algún universo incierto
donde el tiempo y el espacio desconocen las leyes,
donde los arriates en eterna primavera
florecen sobre una cuna de hojas de otoño muerto,
donde los niños son héroes y justos reyes
y la felicidad imposible es lo que impera.
Sueños de albahaca florida
al borde de mi ventana,
sonrisas del alma dormida
con las notas de una nana,
ojos repletos de vida,
dulzura imparable que emana.
Sonrisa. Chus.
OTRO NOVIEMBRE

Entre la arboleda dorada
surge la magia del cielo,
entre la tarde que acaba
crujen las hojas del suelo
y se pierde la mirada
entre nostalgia y anhelo
de otras tardes, ya lejanas
vivas por siempre en el recuerdo.
Otoños antiguos, hermosos,
con sabor a vermut barato,
a cava bebido en cáscara de coco,
a caricias furtivas que hacían corto el rato,
corazones completamente locos,
creciendo juntos, amando.
Sonrisa. Chus.
REMEMBRANZAS DE HOY MISMO

Rememoro silencios odiosos, pero necesarios,
vertiginosos y audaces malabares de melancolía,
absurdos refugios, aunque eficaces, de mágica fantasía,
viejos sentimientos ocultos en viejos y ocultos armarios.
Hoy, no se por qué, probablemente por hastío,
se rebela el alma y traspasa la frontera marcada,
se siente perdida en el olvido abstracto, desechada,
oculta en el transcurrir del tiempo, anclada en el vacío.
Entre los surcos labrados por el tiempo cruel
hallarás, si quieres, vestigios de vida y libertad,
gránulos esponjosos de verdadera paz,
¡atrévete a explorar las arrugas de mi piel!
beso, silencio y sonrisa.
Chus.

